Competición interna de Apple, Ipad versus Macbook Air

En las últimas semanas, estoy considerando seriamente mi próximo equipo. Mi MacBook Pro del 2011 hace tiempo que cumplió con su cometido y ahora simplemente está dando vueltas de victoria. Porque aún puede, aunque la batería está a punto de decir basta. Tras seis años y medio de servicio accidentado, es el momento de renovarlo. Y mientras considero las diferentes opciones, hay una frase de la película RocknRolla que no para de venirme a la cabeza. Es esta:

Para muchos, el MacBook Air es el mejor portátil que ha existido jamás. Por precio, especificaciones, diseño, peso, potencia y muchas otras cosas más. Pero tuvo un comienzo duro cuando Apple presentó el concepto original de ultraportátil en enero de 2008. Su fama se disparó a partir del rediseño que sufrió a finales de 2010, cuando debutó su formato actual así como un hermano menor de 11,6 pulgadas.

Imagen de ipaderos.com

 

Teniendo esto en cuenta, hice una prueba: comparar las diferentes configuraciones de iPad Pro. Y esto es lo que me encontré:

  • iPad Pro de 10,5 pulgadas, 64GB: 729 euros.
  • iPad Pro de 12,9 pulgadas, 64GB: 899 euros.
  • Smart Keyboard: 179 y 189 euros respectivamente.
  • Total: 908 y 1.088 euros respectivamente (IVA incluido).

Evidentemente, 64GB son pocos para un dispositivo que pretende ser el principal. De modo que podemos subir el almacenamiento hasta los 256GB por sólo 100 euros más en cada modelo (una subida que merece mucho la pena por ese precio). Un rango de precios que resulta tremendamente familiar a los que tienen los MacBook Air:

  • MacBook Air de 11,6 pulgadas y 64GB: 899 euros aproximadamente (es difícil encontrar este precio ya que el modelo está descatalogado).
  • MacBook Air de 13,3 pulgadas y 128GB: 1.099 euros.

En la comparativa de iPad Pro hemos excluido el Apple Pencil que añadiría 109 euros a cada modelo. Pero realmente no es tan necesario como el teclado para este iPad (estrictamente hablando, el teclado tampoco es 100% necesario en un iPad, pero sí cuando necesitas escribir mucho al día).